Diferencias con los sinópticos y antecedentes de la palabra Logos.
A diferencia de los evangelios sinópticos, el evangelista Juan comienza su evangelio con una explicita declaración de la divinidad de Jesús (Jn 1:1). Con esto, no queremos insinuar que los demás evangelios no muestren la divinidad de Jesús, pero lo hacen de manera más indirecta. Por ejemplo, el título del comienzo del Ev. De Marcos al designarle como Hijo de Dios responde a una Alta Cristología, es decir, es un título que refiere a la divinidad de nuestro Señor. En otras ocasiones, el mismo Jesús se pone por encima de las instituciones judías, manifestando que es superior a ellas. Aquí vemos pruebas indirectas de su divinidad, porque solo Dios tiene la prerrogativa divina para ponerse por encima de lo que él ha instituido. Además, hay un caso llamativo en Mt 24:36, en donde hay una progresión hacia lo más perfecto. “Nadie” (los hombres) sabe de la venida, “ni los ángeles” (mayores en potencia que el hombre) ni el Hijo (superior al hombre y a los ángeles). El texto hace la distinción, y de manera indirecta afirma que el Hijo está en otra categoría, superior a las otras dos.
No obstante, el evangelio de Juan es un texto más tardío, y por lo tanto ha podido reflexionar más sobre la persona de Cristo, no tiene duda alguna de la divinidad de Cristo. Además, en el contexto del evangelio encontramos algunos movimientos incipientes con ideas gnósticas que corren parejo entre las primeras comunidades cristianas, a los cuales Juan responde mostrando la verdadera humanidad y divinidad de Jesús (1 Jn 1:3). Era necesario para Juan dejar bien en claro que Jesús fue y es verdadero hombre y verdadero Dios, frente a herejías que atentaban contra la humanidad y divinidad del Hijo.
Lo que dice la crítica bíblica sobre los sinópticos y Juan
En torno a la crítica bíblica se ha acentuado de manera explícita las grandes diferencias entre los evangelios sinópticos y Juan. La razón es, en que gran parte de su material textual carece de paralelo con los otros evangelios canónicos. Por ejemplo: No da cuenta de la genealogía de Jesús, ni de su nacimiento, ni de perícopas como las tentaciones, la transfiguración y ascensión; ni tampoco parábolas en sentido estricto.
Lo cierto es que en la antigüedad no se ignoraban estas diferencias, y, por ende, se planteaban soluciones desde el campo de la hermenéutica. Algunas de estas propuestas se nos han conservado en Historia Eclesiástica deEusebio de Cesárea:
Juan, por lo tanto, trasmite en su evangelio escrito lo que Cristo obró antes de que el Bautista fuera encarcelado, mientras que los otros tres evangelistas recogen los hechos posteriores al encarcelamiento del Bautista (III 24,12).
Antecedentes de la Palabra Logos
Como nos muestra la exégesis propuesta en la materia, en el principio del prólogo encontramos una distinción “el Verbo estaba junto a Dios” mostrando lo que posteriormente en la teología cristiana se va a conocer como “distinción de persona”. No obstante, estamos hablando del mismo Dios, conservando el estricto monoteísmo que heredamos del judaísmo. La distinción de persona al no ser distinción de naturaleza, nos confiere la idea de que el que asume la naturaleza humana es la persona del verbo, el Logos, del cual nos interesa saber a qué se refiere Juan con esta expresión, si tiene un origen de carácter griego o si está pensando mediante categorías hebreas este concepto.
Como es sabido, la palabra Logos en griego es una palabra muy polisémica, puede significar: razón. Lógica, discurso, palabra, etc. Sin embargo, por analogía sabemos que todas estas palabras tienen alguna relación de semejanza que las une, como también las ideas que se han expresado acerca de lo que es el Logos tanto en lo que sabemos de la filosofía y de algunas religiones esotéricas.
Los padres de la Iglesia hablaron de semina verbi, específicamente San Justino, queriendo con esto, afirmar que en las ideas de algunos filósofos se encuentran semillas del Logos, es decir, de lo que sabemos de la Segunda Persona de la Trinidad hoy, nos permite rescatar una cierta proporción de lo que muchos filósofos y algunas religiones pensaron acerca de lo que era el Logos. Razón por la cual, haremos una breve descripción de lo que algunos pensaron acerca del Logos para luego dar nuestra opinión acerca de lo que probablemente significó este concepto para Juan.
Contexto griego
El Logos en Heráclito
Para Heráclito – como han dicho algunos- el logos abarca el universo y el alma del hombre; o mejor todavía, seabarca el universo en el alma del hombre.
Pues una cosa es lo sabio: conocer el pensamiento, el que gobierna todas las cosas a través de todas (Frag. 41).
Un intelecto que no se aplica a la búsqueda de una realidad más profunda – es decir que solo se queda lamultiplicidad de las cosas- no es capaz de inteligir al Logos como aquella Ley universal que lo abarca todo. Esto nos recuerda a lo que dice Juan acerca del que el “Logos alumbra a todo hombre y el mundo por él fue hecho” (Jn 1:9-10). En innumerables textos de la Escritura se encuentra que Cristo es el creador y el que gobierna y sustenta todas las cosas.
Sócrates y Platón
Filósofos del siglo IV a.C. La Filosofía se Sócrates está centrada en el hombre. Se pretende que este pueda serbueno de manera ontológica, es decir, que su comportamiento como ciudadano de la Polis responda a la verdad, belleza, justicia y Bien.
Para estos filósofos el Logos es el elemento fundamental para la vida en comunidad. El hombre debe guardarse de hacerse enemigo de la Palabra, como sucede que se haga enemigo del hombre. Porque “El Logos está en koinonía con las cosa (el ser)”[1]. Esto es, que el Logos entendido como palabra y pensamiento expresan la realidad.
Aristóteles
Para Aristóteles solo el hombre entre los vivientes posee la palabra (Logos). Como este es dotado de Logos una parte obedece a la razón (la voluntad) y otra parte la usa para razonar y pensar (vida contemplativa). En este sentido, Aristóteles le da un grado de superioridad al hombre por estas facultades espirituales, a las en que en un contexto cristianos llamamos “imagen de Dios”. El Logos está presente en el hombre por ser imagen suya, y además por haber asumido una naturaleza humana la completa y la perfecciona mediante la Gracia.
Los Estoicos
Para estos filósofos del periodo helenístico y cercanos a Juan, el Logos expresa orden y la determinación teleológica del mundo: “Zeus es el logos que rige todas las cosas y el alma de todo, y por su participación en el viven todas las cosas”[2], estas palabras reflejan que el Logos es como dicen las Escrituras: “porque de él, por él y para él son todas las cosas” (Ro. 11:36).
Los Misterios
En los misterios helenísticos el Logos está en estrecha conexión con la divinidad que se revela hieros Logos. Este logos sagrado conduce al misterio de la unión con la divinidad mediante un sacramento de salvación. Las religiones mistéricas ofrecían a los iniciados la posibilidad de una solución a los problemas de la vida y después de la muerte, pero solo para los que tenían medios económicos para poder realizarlo. El apóstol San Pablo captó muy bien esta realidad al ofrecer a Cristo como un misterio, pero de carácter universal mediante la Gracia.
El Logos helénico
Hemos visto en esta breve descripción del Logos helenístico ciertos rasgos que por analogía pudieran coincidir con el Logos joaneo. Esto es lo que ha mantenido preocupados a muchos investigadores acerca de la vinculación de esta palabra con las distintas doctrinas helenísticas que hablaban del Logos, no pudiendo llegar a conclusiones satisfactorias por este camino, emprendieron la búsqueda del concepto dentro del judaísmo, fundamentalmente del judaísmo del Segundo Templo, y desde este contexto, se han podido establecer posturas más sólidas respecto de lo que quiso decir el evangelista con la palabra Logos.
Contexto hebreo
La palabra (Logos) hipostasiada.
Dado el contexto hebreo y veterotestamentario del Apóstol, es necesario encontrar las raíces del logos en los escritos de carácter judío. La tendencia a hipostasiar la Palabra, parece hacer de ella “un ser vivo distinto de Yahvéh, quien la pronuncia”.
Hay dos textos particularmente importantes que parecen haber influenciado al pensamiento joaneo.
Y cuando un silencio tranquilo lo envolvía todo y la noche estaba en la mitad de su carrera, tu palabra omnipotente se lanzó desde los cielos, del trono real, guerrero implacable, al medio de la tierra nefasta llevando como espadaafilada tu mandato decidido; y puesta en pie lo llenó todo de muerte.
Tocaba el cielo y llegaba hasta la tierra2.
“Comenta Boismar: “en este texto, la Palabra de Dios aparece verdaderamente como personificada: ella viene a latierra para cumplir la obra de las venganzas divinas, como una persona real enviada por Dios. San Juan se ha inspirado en este texto cuando en el Apocalipsis, representa a Cristo bajo los rasgos del caballero fulgurante queviene, al fin de los tiempos, a exterminar las naciones paganas”3
Is 55: 10-11 es otro versículo clave para el desarrollo del pensamiento de Juan.
Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá, sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come, así será la palabra que sale de mi boca, novolverá vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié
Aunque el texto puede estar sujeto a otras interpretaciones, algunas especialistas infieren que aquí la Palabra de Dios aparece como una Persona distinta de Dios. En el profeta la Palabra de Dios es concebida en los mismostérminos que retomará el Cristo joaneo para describir las relaciones con Dios, por lo cual, este texto parece, estar enel origen inmediato de la teología joanea sobre la Palabra (Logos)..
El Memrá arameo
El Memrá (palabra) es un término que aparece permanentemente en los Targumim. Si bien éstos, en su redacción definitiva son tardíos, nos informan del pensamiento rabínico más antiguo, ya sea del siglo primero de nuestra era, yaaún antes de Cristo
Este Memrá (palabra) de Yahvéh de las traducciones arameas destinadas al culto sinagogal, desempeña unpapel muy importante.
En ocasiones interviene haciendo las veces de Yahvéh. Por ejemplo, en Ex 3:12, Yahvéh dice: “yo seré contigo”. El Targum de Onkelos, en cambio, dice: “Mi Memrá será tu sostén”. En Ex 19, 17, Moisés conduce al pueblo fuera delcampamento al encuentro con Dios; en el Targum de Onkelos el Pueblo es llevado hacia el Memrá de Dios.
En las metáforas corporales, en lugar de hablar de la boca, de la voz de Yahvé, los Targumin traducen: la boca, lamano, la voz del Memrá de Dios.
Igualmente, en las metáforas que designan pasiones humanas. Por ejemplo,
1 Sam 15:10-35, en lugar de “Yo me arrepiento” dice: “Mi Menrá se arrepiente”
El Memrá se presenta también como un mediador; se jura por él, uno se convierte a él; Abrahám creyó en él; el Memrá es quien socorre; la alianza se hace con él; cumple el papel de creador, de juez soberano.
La Teología de Juan
Dado que Juan fue un semita, aunque escribía en griego probablemente pensaba en hebreo. La teología del judaísmo del Segundo Templo y los escritos de Qumrám parecen representar mejor su teología, aun cuando no se puedan negar sus resonancias con el mundo helenístico.
Los libros del judaísmo que personifican la sabiduría y el memrá arameo que busca evitar los antropomorfismos sobre Dios parecen haber influenciado al apóstol Juan a poner en caracteres griegos la idea de Cristo como Logos divino, quien estaba junto al Padre siendo Dios desde la eternidad.
En este sentido, Juan nos revela el verdadero Logos, mostrando la Verdad plena de la Revelación. Las formas analógicas de otras tradiciones referentes al Logos manifiestan intentos racionales de alcanzar lo divino. No obstante, solo cuando Dios decide revelarse a los hombres podemos estar seguros de que se nos ha corrido el velo de la Verdad, aunque aun así nuestra comprensión de lo divino siempre será incompleta.
2 Sab 18:14-16
Función de la teología en la comunidad cristiana
En mi experiencia personal y compartida con otros cristianos en comunidades eclesiales y de redes sociales, la idea del Logos de Juan me ha servido para entablar un diálogo con ideas filosóficas y religiosas que pueden enriquecer mi fe, siempre sabiendo que tengo la verdad plena dentro de mi Fe. El Logos está presente en otras tradiciones y es un punto de encuentro con otras formas de pensamiento que permiten enfocarnos en aspectos trascendentes sin tener que ir innecesariamente ir al choque por las innegables diferencias que también hay entre otras tradiciones frente a la Fe cristiana.
Si el Logos ha creado todas las cosas, la realidad le pertenece también, y en disciplinas como la ciencia también nos puede ayudar a entablar un diálogo. Puesto que la naturaleza revela un orden, un diseño, una finalidad (telos).
En el trabajo pastoral, el reconocimiento de la presencia del Logos en la realidad de muchas tradiciones puede ayudar a predicar la tolerancia en los feligreses. Enseñando que Dios puede verse en las cosas creadas y en la trascendencia que se expresa en algunas filosofías y religiones, y que mediante una buena y sana apologética, nos es posible valorar estas tradiciones y mostrar porqué nosotros consideramos que nuestra Fe contiene la plenitud de la Verdad sin ir necesariamente al choque con otras maneras de pensar lo divino. – Jorge Carrillo
[1] Crátilo, 385,b
[2] Crisipo II, 315, 3