Philosophy

Intro

 

I should be reluctant to write, not even try it. Every single circumstance in my life has tried to pull me away. However, I’m here to tell a story. Not a chronological one, not to share the naked details of my existence. It’s more like fragmented, senseless bits of my love for literature and philosophy. The bizarre, lovely, profound even naive ideas that are with me constantly reminding me that even if I give up writing, the ideas will not abandum me. Therefore I will be inevitably avoiding who I am, and pretending to be who I am not. I may not tell the story well; I claim not to be a philosopher because I actually do read philosophy and therefore, I just know one cannot be called a philosopher just because you study philosophy. I just have a passion, that I can no longer ignore. It is consuming me and driving me, and like Horacio in Hopscotch, I see the metaphysical river of ideas that lead me into this passion. I am a mother, a wife and a Christian. I have enjoyed literature, and studied law, philosophy and some theology. Yet most of my unconventional though comes from life itself. I find priceless contempt in capturing thoughts in such ordinary episodes as extracting the most elaborate arguments and untangling a great thinker’s thoughts, feelings, frustrations, love, hate. Just that I want to do here. I need no attention because I am old and even when I was young it bothered me. I don’t have a particular philosophical ambition but to just be myself. After all, I am a thinking thing.

 

Debería evitar escribir, ni siquiera intentarlo. Absolutamente todas las circunstancias de mi vida tratan de alejarme. Pese a eso voy a contar una historia. No de manera cronológica y no para desnudar los detalles de mi existencia. Será algo fragmentado, pedazos sin aparente sentido, de amor por la literatura y filosofía. Las bizarras, hermosas, profundas e incluso vanas ideas que no me abandonan. Precisamente por que no me dejan, si no lo hago estaría evitando lo que soy y solo pretendiendo ser otra. Puede que no la cuente bien. No digo que yo sea una filosofa por que de hecho he leído filosofía y no por estudiar filosofía se es filosofo. Solo tengo una pasión que ya no puedo evadir y que me consume y me lleva como a Horacio en Rayuela por un rio metafísico. Soy madre, soy esposa. Soy cristiana. He disfrutado de la literatura y estudiado derecho, filosofía y algo de teología. No obstante, mi pensamiento poco convencional viene de la vida cotidiana. Encuentro un valor inigualable en contemplar las ideas en eventos ordinarios así como deleite en los argumentos mas elaborados y fascinación por desenmarañar los pensamientos, sentimientos, frustraciones, amor, odio, de un gran pensador. Solo eso quiero hacer. No necesito atención por que soy vieja e incluso cuando era joven me fastidiaba. No tengo otra particular ambición filosófica que ser yo. Después de todo, soy una cosa pensante.